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El dólar se dispara ante el inicio de la guerra comercial de Trump
El billete verde se fue apreciando durante casi toda la semana pasada, pues todo iba apuntando a que la imposición de aranceles por parte de...

Los mensajes claramente hawkish del BCE de la semana pasada no han impedido que el euro se hunda hasta nuevos mínimos, mientras aumenta la preocupación por la estanflación o algo peor.
El agravamiento de la crisis humanitaria y de seguridad provocada por la invasión rusa a Ucrania sigue afectando a los mercados financieros.
Estamos profundamente entristecidos por los catastróficos acontecimientos que se han desatado en los últimos días. Creemos en el poder de la...
Al final, las advertencias de los servicios de inteligencia de EE.UU. se vieron plenamente justificadas cuando Putin lanzó una invasión a gran escala de Ucrania la madrugada del jueves. Durante los dos días siguientes, los mercados dieron un giro salvaje, pero la sensación de que las sanciones occidentales harían que Rusia quedara totalmente aislada del mundo financiero impulsó un repunte en la mayoría de activos de riesgo a última hora del viernes.
La inflación y los bancos centrales han pasado a un segundo plano en los mercados financieros debido a la situación geopolítica, y los mercados de divisas no son una excepción. Entre las divisas del G10, el yen japonés y el franco suizo (refugios seguros de transición) subieron frente al dólar estadounidense.
Dado que las tensiones macroeconómicas y geopolíticas siguen azotando a los mercados, la volatilidad ha tenido un regreso triunfal en lo que va de 2022.
Llevamos tiempo advirtiendo de que los planes del BCE de esperar hasta 2023 para empezar a subir los tipos de interés eran una quimera en un mundo de crecientes presiones inflacionistas, y nuestra opinión quedó totalmente corroborada la semana pasada.
El equipo de Análisis de Ebury lleva tiempo diciendo que el BCE estaba subestimando la persistencia del exceso de inflación en la zona euro, y el mensaje de ayer viene a reconocerlo.